Tres bandejas distintas
WhatsApp por un lado, el formulario de la web por otro y los portales por un tercero. Nadie tenía la foto completa de un mismo contacto.
Una inmobiliaria con consultas entrando por tres canales al mismo tiempo y ninguna forma de saber si el que escribía por WhatsApp era el mismo que había llenado el formulario la semana pasada. Builder unificó todo en una ficha por persona.
No era un problema de captación: entraban contactos todos los días. El problema empezaba justo después, cuando había que saber quién era cada uno y qué se había hablado con él.
WhatsApp por un lado, el formulario de la web por otro y los portales por un tercero. Nadie tenía la foto completa de un mismo contacto.
Una persona que preguntaba por WhatsApp y después llenaba el formulario aparecía como dos consultas distintas, atendidas por dos personas distintas.
Lo que se había hablado con cada interesado vivía en la memoria de quien lo atendió. Si esa persona no estaba, se empezaba de cero.
No se podía saber qué canal traía consultas que después cerraban, así que tampoco se podía decidir dónde invertir.
Acá está la diferencia de tener CRM propio: no hubo que acomodar la operación de Guzzi a lo que el software permitía. Se hizo al revés.
Todas las consultas caen en un solo lugar, sin importar por dónde entraron. Es el CRM que desarrollamos nosotros, así que se adapta a la operación y no al revés.
Si el mismo contacto escribe por WhatsApp y después completa la web, es una sola ficha con las dos conversaciones adentro.
Una extensión lee el contexto de la conversación y lo lleva a la ficha sin que nadie tenga que copiar y pegar.
Cada contacto queda marcado con el canal por el que llegó, así se puede leer qué funciona.
Antes de responder, el historial completo del contacto está a la vista, sin importar quién lo atendió la vez anterior.
El sistema detecta cuándo dos consultas son de la misma persona y las une en una sola ficha.
Si alguien no está, el que toma el contacto tiene la misma información. La operación deja de tener un único punto de falla.
Con el origen registrado, se puede ver qué canal trae consultas que avanzan y cuál trae ruido.
“La pregunta que antes no se podía contestar era la más simple de todas: ¿ya hablamos con esta persona?”
Lógica MECF aplicadaSi las consultas te entran por WhatsApp, web y portales y no sabés cuáles son la misma persona, la auditoría empieza justo ahí.